Pensamientos encadenados durante un viaje de cuarenta minutos.

Entrada de Marta Samper Ferrer en su blog http://cualquierselvadelmundo.wordpress.com/ 

          Hoy es doce de abril de dos mil trece. Como todos los días me he vestido para ir a la universidad, he salido de casa y he subido al metro. Al subir, me he permitido observar el rostro de aquellas personas que en él viajaban. Las caras tristes -tal vez de sueño- pero más allá de eso, sus rostros me confesaban la profunda tristeza por la cual mi país está pasando. Sumergidos en una gran crisis -de la cual parece que no aprendemos por muchos siglos que pasen- la gente está muerta. Sí, está llegando la primavera, pero observo como el color gris se mantiene permanente.

      De repente me viene una idea a la cabeza: América Latina en los años 60, la etapa del compromiso. Etapa de intelectuales comprometidos con una revolución. ¡Oh! ¿Deberíamos tomarnos esta etapa al pie de la letra y aplicarla a nuestro sistema? ¡No! Si hemos sido capaces de tropezar durante años con la misma piedra “económica” ahora no va a ser diferente. Yo misma me sorprendo al contemplar mi claro pesimismo y desconfianza ante mi propio país. Bueno, tal vez podríamos aplicar la idea de “realismo mágico”, si se escribiera pensando en la disipación de los problemas y no manifestando los propios problemas -de los cuales todos somos conocedores- tal vez subiría al metro y la cara de la gente ya no sería al cien por cien el reflejo de esta crisis. ¡Hagamos una mezcla! ¡Mezclemos los problemas con la magia! ¿Por qué nos empeñamos en vivir de forma monótona? ¿Por qué no somos capaces de ver que lo cotidiano puede ser maravilloso? García Márquez confesó que “la gente debe hacer caso a su realidad mágica”.

         ¡Oh! ¡Otro pensamiento! Hace unas semanas recuerdo haber leído el cuento de García Márquez “Un señor muy viejo con unas alas enormes” donde se cuenta la historia de un pequeño pueblo caribeño en el que se da lugar a la aparición de un ángel milagroso. Es cierto, ahí tengo la idea de lo que es lo real maravilloso. Durante aproximadamente diez minutos pude salir de España –declarado oficialmente como un país tercermundista- y trasladarme al Caribe –lugar donde se desarrolla la escena del cuento-. Primera idea de realismo mágico: España- Caribe. Pero más allá de todo eso, fueron las técnicas narrativas las que me permitieron el lujo de tan placentero viaje. García Márquez introduce entre líneas varias ideas. La idea de comunidad, creencias, conveniencia, oportunismo, esperanza, rebeldía adolescente -¡vaya! Es la viva imagen de España-. Sin embargo, la idea de que esos conceptos me llevan a pensar en mi país se fuga rápidamente al ver como se intercalan con escenas mágicas como la de un ángel, cangrejos caídos del cielo –delicioso manjar para quienes les gusten estos crustáceos- una mujer convertida en araña, un niño que se recupera de una enfermedad, la desaparición de la hipocondriaquez de una niña que contaba sus latidos del corazón y un largo etcétera.

        Ciertamente aquí observo como la mezcla de lo real y de lo imaginario  ha dado su fruto. Ha conseguido crear un efecto real –con la imagen de un pueblo pobre de pescadores- y un efecto mágico combinando aspectos de la vida diaria con aspectos puramente irreales –como la aparición del ángel-. La omnisciencia del narrador me permite observar estos elementos de forma clara ya que lo explica desde fuera de la narración, es decir, desde su propio punto de vista, como acontece la historia. También el estilo indirecto, en el cual no aparecen diálogos, da una extremada fluidez a la historia creando el efecto de continuidad escénica a lo que le sigue un tiempo cronológico. Claramente se ha creado un conjunto perfecto para trasladarme a una lectura de acontecimientos casi reales, como si los viviera en primera persona.

        Tal vez la fuerte declaración implícita que hace Gabriel García Márquez –la de pensar sobre la idea de que todos somos diferentes pero pese a nuestras indiferencias vivimos en una misma sociedad en la que debemos aunarnos para poder luchar juntos contra el mismo enemigo- sea la que me abrió los ojos durante todo el trayecto del metro y pude ser capaz de bajar en mi parada viendo un pequeño cambio en el rostro de aquellas personas. El problema no estaba en el aura sino en mí, y no solo en mí, sino como sentimiento generalizado. El sentimiento de unificación por la lucha de nuestros derechos es algo que nos pertenece a todos. ¡Luchemos! ¡Consigamos una realidad mágica!

En el corazón de una montaña hay una catedral de sal:

http://www.youtube.com/watch?v=eROHEKMA1XE

El Caribe, García Márquez y los cuentos:

http://www.youtube.com/watch?NR=1&v=h7gue1lYoVk&feature=endscreen

This entry was posted in Tema 2 and tagged , , , , , , , , , , . Bookmark the permalink.

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s